No cabe duda de que la tecnología ha transformado la vida de muchas personas, y ha abierto nuevas oportunidades. Sin embargo, es necesario reflexionar sobre el impacto que su diseño, fabricación y utilización está teniendo en el medioambiente.
Según los expertos, el porcentaje de las emisiones globales de CO2 a cuenta de las tecnologías digitales aumentó de 2,5 a 3,7% entre 2013 y 2018. La polución digital representa el 40% de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) en Europa. El mayor impacto ambiental se produce durante la fabricación de los dispositivos (Consumer, 2023).
En el ámbito educativo los docentes deben promover una cultura responsable que favorezca la sostenibilidad digital, la cual hace referencia al desarrollo, uso y gestión de las tecnologías digitales de manera responsable y duradera, con el fin de minimizar el impacto ambiental, social y económico. Para ello se pueden seleccionar dispositivos y software respetuosos, usar de manera consciente los recursos, brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para utilizar la tecnología de manera efectiva y responsable, encontrar un equilibrio entre la digitalización y el medioambiente, favoreciendo más actividades en contacto con la naturaleza.